Estrategias participativas para asegurar el futuro del vacuno lechero en Euskadi
NEIKER organiza dos jornadas en Arkaute para profundizar en la transferencia de soluciones basadas en el co-diseño con el sector y la mejora de la autonomía alimentaria
Estos encuentros se enmarcan en la iniciativa europea TEDY, que busca transformar la producción láctea hacia modelos más sostenibles y resilientes mediante principios agroecológicos
Esta estrategia se alinea con el proceso de elaboración del Plan Sectorial del Vacuno Lechero del Gobierno Vasco
El sector del vacuno de leche en Euskadi se enfrenta a una transformación estructural que condiciona su futuro. En la última década, el número de ganaderías ha descendido un 39%, una reducción que afecta sobre todo a las granjas de menor tamaño y que evidencia la dificultad para asegurar el relevo generacional. A pesar de esta pérdida de activos, la producción total de leche solo se ha contraído un 8%, frente a un descenso del 22% en el censo de vacas. Esta brecha confirma que, aunque el sector es hoy más profesionalizado y eficiente gracias a la tecnificación, existe una presión creciente sobre la rentabilidad y la continuidad de la actividad ganadera.
Ante este escenario, el centro tecnológico NEIKER ha organizado estas semanas en su sede de Arkaute dos jornadas de transferencia de conocimiento dentro del proyecto europeo TEDY (Together for Agroecological Transition in European Dairy Farming), una iniciativa que busca transformar la producción láctea hacia modelos más sostenibles y resilientes mediante principios agroecológicos.
Los encuentros, dirigidos a profesionales de la ganadería, personal técnico del sector y representantes de la cadena de valor, han tenido como objetivo identificar prácticas que equilibren la eficiencia productiva con la sostenibilidad ambiental y social, proporcionando herramientas que fortalezcan la viabilidad de las ganaderías vascas.
“Estos espacios están diseñados para facilitar el intercambio de conocimientos y experiencias entre la comunidad científica y todos los agentes involucrados en la cadena de valor del sector lechero, y especialmente con quienes gestionan las ganaderías en su día a día, de manera que las soluciones tecnológicas respondan a las necesidades reales del campo”, ha explicado Roberto Ruiz, investigador del Departamento de Ciencia Animal y actualmente Director de Impacto Territorial de NEIKER.
Metodologías participativas
Bajo este enfoque de colaboración, la semana pasada se celebró la primera jornada, en colaboración con el Centro de Investigación y Tecnología Agraria (CITA) de Aragón, para poner el foco en la metodología de Living Lab. Este encuentro reunió a una veintena de agentes del sector para, además de presentar el proyecto, contrastar y evaluar los principales retos, y la viabilidad de las prácticas agroecológicas para las ganaderías vascas.
Durante la sesión, se analizaron medidas concretas como el uso de aditivos naturales para reducir las emisiones de metano entérico, dispositivos tecnológicos para monitorizar el ganado o la puesta en marcha de nuevos indicadores para medir la eficiencia alimentaria de cada rebaño.
“Este enfoque permite construir soluciones de manera participativa entre todos los agentes de la cadena de valor e incluso trata de incidir en el diseño de las políticas públicas, integrando el conocimiento técnico con la experiencia directa del sector”, apunta el investigador.
Esta búsqueda de soluciones prácticas ha continuado esta mañana en una segunda jornada enfocada en la autonomía alimentaria a través de la elaboración de forrajes de calidad. En este encuentro se ha abordado cómo transformar el pasto propio en un “alimento premium” para mejorar el margen económico frente al aumento de costes de insumos como fertilizantes o cereales.
En concreto, durante la sesión se han presentado técnicas para evaluar el momento óptimo de corte en función del tipo de pasto o cultivo forrajero y minimizar las pérdidas de valor nutricional, que pueden alcanzar el 20-30% por un mal ensilado o henificado.
En este sentido, Ruiz concluye que “existe una relación directa entre la calidad de los forrajes propios y las necesidades de suplementación con piensos concentrados, y por tanto, los costes de producción, pero también con las emisiones de metano entérico. Producir un forraje propio de alta calidad es la vía más eficaz para asegurar la rentabilidad y fortalecer la competitividad del sector ante los retos actuales”.
Alineación con la estrategia sectorial de Euskadi
El conocimiento generado en estas sesiones y en el conjunto del proyecto TEDY se alinea con la estrategia de apoyo al sector impulsada por el Gobierno Vasco y que se materializa en el Plan Sectorial del Vacuno Lechero, un documento estratégico que se encuentra en su fase final de redacción tras un año de colaboración entre la administración y los agentes del sector.
Este plan busca consolidar el modelo de producción profesional de Euskadi mediante la integración de la innovación aplicada.