Un joven vasco convierte su enfermedad en una innovación para combatir el dolor crónico
La startup Samira DTx, ubicada en el Campus Zamudio/Derio del Parque Tecnológico de Euskadi, refuerza el ecosistema de innovación vasco desarrollando terapias digitales para el tratamiento del dolor crónico y el covid persistente
Un adolescente vasco ha transformado una experiencia personal marcada por el covid persistente en un proyecto innovador que podría mejorar la vida de miles de pacientes. Se trata de Ismael Maceira, un joven que, tras años conviviendo con esta enfermedad, ha impulsado la creación de una startup centrada en el desarrollo de terapias digitales.
La vida de Ismael cambió radicalmente cuando tenía tan solo 12 años. Después de contagiarse de COVID-19, comenzó a sufrir síntomas persistentes como fatiga extrema, problemas de memoria y dificultades de concentración, lo que afectó gravemente a su día a día y a su rendimiento académico.
Durante meses, llegó a necesitar ayuda incluso para levantarse de la cama, pasando de ser un niño activo a sentirse limitado por un cuerpo que no respondía como antes. Esta situación, unida a la falta de tratamientos eficaces, le llevó a buscar soluciones por su cuenta.
Fruto de esa búsqueda nació Samira DTx, una startup especializada en terapias digitales que utiliza la tecnología para ayudar a personas con enfermedades crónicas, especialmente aquellas relacionadas con el covid persistente.
El objetivo de la empresa es desarrollar herramientas que funcionen como tratamientos complementarios, permitiendo a los pacientes participar activamente en su recuperación y mejorar su calidad de vida.
El proyecto combina innovación tecnológica con la experiencia directa de quien ha sufrido la enfermedad, lo que aporta una perspectiva diferente al desarrollo de soluciones médicas. Además, iniciativas como esta buscan dar respuesta a una patología aún poco comprendida, que afecta a millones de personas en todo el mundo y para la que todavía no existen tratamientos definitivos.
De este modo, la historia de Ismael Maceira no solo refleja el impacto del covid persistente en los jóvenes, sino también cómo la adversidad puede convertirse en motor de cambio e innovación en el ámbito de la salud.