CIC energiGUNE acelera el desarrollo de baterías de sodio-ion como alternativa estratégica al litio

Álava, Noticias

El centro vasco trabaja con startups, fabricantes y empresas industriales para validar y escalar tecnologías basadas en sodio

La tecnología gana protagonismo internacional por su potencial para reducir la dependencia de materias primas críticas y reforzar cadenas de suministro más sostenibles

CIC energiGUNE, centro vasco de referencia en almacenamiento y conversión de energía electroquímica y térmica, está impulsando desde Euskadi el desarrollo, validación y escalado de tecnologías basadas en sodio-ion, con el objetivo de acelerar su transición desde el laboratorio hacia aplicaciones industriales reales.

La creciente presión sobre materiales críticos como el litio, junto con la necesidad de avanzar hacia cadenas de suministro energéticas más sostenibles, resilientes y competitivas, está situando a las baterías de sodio-ion como una de las alternativas con mayor potencial para complementar al litio en los próximos años.

El centro trabaja con startups, fabricantes, desarrolladores de materiales y empresas industriales para reducir riesgos tecnológicos y facilitar la maduración de soluciones basadas en sodio-ion, una química que gana protagonismo internacional por el uso de materiales más abundantes y distribuidos globalmente.

“El almacenamiento energético va a necesitar diferentes químicas y tecnologías para responder a las necesidades de la transición energética. El sodio-ion está despertando un enorme interés porque permite trabajar con materiales mucho más abundantes y distribuidos globalmente que el litio”, explica Nuria Gisbert, directora general de CIC energiGUNE. “Europa necesita impulsar capacidades propias en tecnologías energéticas estratégicas y generar conocimiento industrial alrededor de soluciones más sostenibles y resilientes”.

Aunque el litio seguirá siendo clave en muchos segmentos, las baterías de sodio presentan ventajas especialmente interesantes en aplicaciones donde el coste, la seguridad, la sostenibilidad y la escalabilidad son prioritarios, como el almacenamiento estacionario, determinadas soluciones de movilidad o aplicaciones industriales.

Uno de los principales retos del sector sigue siendo convertir tecnologías prometedoras en soluciones realmente fabricables y competitivas a escala industrial. Muchas químicas consiguen buenos resultados en laboratorio, pero encuentran dificultades al pasar a procesos de fabricación reales.

“Uno de los grandes desafíos actuales no es solo mejorar el rendimiento de las baterías, sino demostrar que pueden fabricarse de forma fiable, escalable y competitiva”, señala Jon Ajuria, responsable de la línea de investigación de sodio-ion en CIC energiGUNE. “Por eso trabajamos no solo en materiales avanzados, sino también en validación, procesado, benchmarking y transferencia tecnológica hacia la industria”.

Para ello, CIC energiGUNE desarrolla capacidades que abarcan desde modelización computacional y descubrimiento de materiales hasta prototipado, validación electroquímica, análisis de degradación, escalabilidad industrial y evaluación técnico-económica. Estas capacidades permiten al centro colaborar con distintos perfiles industriales, desde startups y fabricantes de materiales hasta productores de celdas e integradores tecnológicos.

Además del desarrollo científico, el centro trabaja en validar tecnologías de sodio-ion bajo condiciones operacionales realistas y acelerar su madurez tecnológica, contribuyendo a reducir la distancia entre la investigación y la industrialización.

La creciente necesidad de reducir la dependencia de materias primas críticas y fortalecer cadenas de suministro energéticas más resilientes está convirtiendo al sodio-ion en una de las tecnologías emergentes más observadas dentro del ecosistema internacional de baterías.

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