Entrevista a Begoña Gavilán, responsable del área de empleo inclusivo de Fundación EDE

“Colaborar con la Red de Parques nos permite que las empresas nos vean como un medio para articular su propia política de responsabilidad social”

Desde finales del año pasado, el Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia participa en el programa Emaktiva, una iniciativa de la Fundación EDE para facilitar la incorporación al mercado laboral de mujeres en riesgo de exclusión social. Para ellas, un trabajo es mucho más que un sueldo; es la oportunidad de recuperar la autoestima, de ser independientes y empezar una nueva vida. Para el Parque, una ocasión de mostrar su compromiso con la sociedad y de ayudar a las empresas instaladas en él a poner también su granito de arena. Este programa acaba de ser designado como uno de los finalistas de la tercera convocatoria que selecciona las mejores prácticas de inclusión socio-laboral de la Red Europea de Innovación para la Inclusión, “todo un reconocimiento al esfuerzo y la ilusión del equipo, que nos dice que estamos en el buen camino y nos da un aval y un aliciente para seguir trabajando“, según explica la responsable del área de Empleo Inclusivo de la Fundación, Begoña Gavilán.

-¿Cómo presentaría la Fundación EDE a quien no la conozca? ¿A qué personas ayudan y qué formación les ofrecen?

-La Fundación nació en 1976 como Escuela Diocesana de Educadores de Juventud impartiendo cursos de monitores y directores de tiempo libre. Después empieza a trabajar en el ámbito de la intervención social mientras se produce un proceso de evolución jurídico-institucional para constituirse como fundación canónica, en 1990, y finalmente como fundación civil en 2009. En este largo recorrido ha ido tejiendo diferentes líneas de trabajo. Hoy somos una entidad homologada por Lanbide para ofrecer orientación laboral y formación para el empleo con certificado de profesionalidad a personas desempleadas o cuya ocupación no supere el 33% de la jornada así como a las que trabajen como autónomas que puedan compatibilizar su actividad con la formación. Las materias abarcan desde las actividades administrativas, los sistemas microinformáticos o el diseño de páginas web a la atención socio-sanitaria. Por otra parte, también ayudamos a las administraciones públicas en el diseño de recursos y políticas sociales. En la actualidad, en EDE trabajamos por la transformación social, a través de la promoción del empleo inclusivo, de la participación social y el desarrollo comunitario, y prestando servicios de consultoría e investigación en el ámbito de la intervención social, cultural y educativa.

-Dentro de estos objetivos generales, ¿qué caracteriza al programa Emaktiva?

-El programa surge desde nuestra trayectoria en la orientación laboral y nuestro trabajo con mujeres en situaciones de vulnerabilidad, generalmente por haber sido víctimas de violencia de género. Vimos que ambas preocupaciones en realidad estaban muy vinculadas, que una de las principales necesidades de las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida es acceder a una orientación laboral que después las permita encontrar un empleo. Es un colectivo con doble riesgo de exclusión y de sufrir una situación de pobreza, así que pensamos que teníamos que poner en marcha un programa específicamente dirigido a ellas. Eso fue en 2016 y para ponernos en marcha contamos con el apoyo del Fondo Social Europeo, la Diputación Foral de Bizkaia, Lanbide y algunas entidades privadas como la Obra Social de la BBK. Después, para crear esa red que permita la inserción laboral de las mujeres empezamos a colaborar con grandes agrupaciones empresariales que dan cobertura a muchas compañías, como la Confederación Empresarial de Bizkaia (Cebek), la Agrupación de Sociedades Laborales de Euskadi (Asle) o el propio Parque Tecnológico de Bizkaia. Hoy podemos decir que el grado de satisfacción con el programa tanto de las mujeres que han participado en él como de las empresas que las han contratado es muy alto. En los dos primeros años gestionamos 144 ofertas de empleo que han dado trabajo a 102 mujeres.

-Además, en estos casos un empleo es mucho más que un trabajo.

-Sí, eso es algo fundamental. Desde el principio hemos tenido muy claro que nuestro deber es acompañar a estas mujeres con dificultades en la búsqueda de empleo pero no sólo con el objetivo de que dispongan de un trabajo sino para que aumente su autonomía personal. La autonomía económica a través del empleo es sólo el final del ciclo. Emaktiva es un programa de empoderamiento personal y social. Es integral y transversal. Es decir, intentamos trabajar todos los aspectos para que las mujeres que han vivido experiencias difíciles recuperen la confianza en sí mismas. Tenemos que hacer que tomen conciencia de las razones de su situación y ofrecerles herramientas para cambiar, para ser proactivas en la búsqueda de soluciones. Les hacemos ver lo importante que es su actitud, su resiliencia, su capacidad para comunicarse, para trabajar en equipo… Lo hacemos desde un enfoque feminista para que rompan con los roles de género, los estereotipos sexistas y la segregación horizontal que hace que las mujeres sólo busquen trabajo en actividades, como en el servicio doméstico, en las que los empleos que consiguen no les van a dar verdadera independencia. Al final unas mujeres salen con empleo y otras no, pero queremos que todas salgan con la capacidad de buscar empleo, de desenvolverse por sí mismas.

-¿Qué variedad de puestos puede el programa ayudar a cubrir en las empresas? ¿Cabe la posibilidad de que formen a personas atendiendo a las necesidades concretas que les transmita una empresa para cubrir un determinado puesto?

-Por supuesto que sí. Es algo además que nos encantaría hacer. Si una empresa necesita un determinado perfil y ofrece un cierto compromiso de contratación estaríamos encantados de desarrollar conjuntamente las actividades formativas necesarias. Nosotros ponemos todo nuestro saber hacer a disposición de las empresas, pero también podemos aprender de ellas dónde hay nuevos nichos de trabajo. Cada año estudiamos qué formación incluir en nuestra oferta, dónde hay demanda de empleo, y estamos abiertos a sugerencias.

-¿Qué valor tiene para la Fundación que la Red de Parques colabore con ustedes en programas específicos como éste y les facilite el contacto con las empresas del Parque Tecnológico de Bizkaia?

-Para nosotros es una colaboración muy importante para tejer esa red de la que hablaba al principio. Una de las claves del programa es buscar oportunidades reales de empleo de calidad y vimos que ahí el Parque Tecnológico de Bizkaia, el territorio en que desarrollamos actuaciones, podía ser un aliado estratégico fundamental. Nos abre muchas puertas para llegar a las empresas y nos avala para conectar con ellas y lograr que nos vean también como un medio para desarrollar acciones que encajan en su propia política de responsabilidad social. Muchas veces, las empresas no saben muy bien cómo articular su compromiso con el entorno o su apuesta por la igualdad, y la colaboración con el Parque nos permite acercarnos para decirles que el primer paso puede ser tan sencillo como acordarse de nosotros cuando tengan una oferta de trabajo o realizar un voluntariado participando en los cursos de formación. Estamos muy esperanzados con los resultados. La dirección de la Red de Parques comparte estos objetivos y mostró desde el principio una gran disposición por ayudarnos, y ya el mismo día en que realizamos la presentación del programa ante las empresas del Parque, una de ellas, hizo una oferta de contratación para un puesto de nueva creación.