Un experimento científico online para medir el conocimiento del español

Gipuzkoa

  • experimento científico BCBLEl centro de neurociencias BCBL lanza un juego para medir en 5 minutos las palabras que el usuario conoce en español y prepara ya la versión en euskera
  • Desde su lanzamiento el pasado viernes más de 75.000 personas de todo el mundo ya han participado y compartido resultados en redes sociales
  • Los resultados se emplearán para entender el modo en el que los lectores procesan las palabras escritas en español

Un juego online que consiste en decidir si una palabra pertenece al vocabulario de la lengua española o no. Esta es la sencilla propuesta del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) que en un fin de semana ha conseguido que más de 75.000 personas de todo el mundo participen en su aplicación online.

El objetivo: medir el vocabulario de los hablantes de español, tanto nativos como quienes lo hablan como segunda lengua o estudiantes, para entender el modo en el que los lectores hacen frente a la decodificación y procesamiento de material escrito en español.

El método de gamificación empleado por el BCBL, que consiste en plantear el estudio en forma de juego para estimular la participación y que se comparta en redes sociales, ha provocado que durante el fin de semana pasado la aplicación diseñada se haya viralizado a través de las redes sociales. Por ejemplo, ha sido la noticia más destacada del portal Menéame, el principal sitio de valoración colectiva de vínculos en España, donde ha recibido cerca de 30.000 clics.

El funcionamiento es muy sencillo: se trata de un juego que se completa en unos pocos minutos y propone al usuario decidir si las palabras que aparecen en la pantalla existen en español o no. Una vez terminada la serie, la aplicación responde al usuario con el porcentaje estimado de palabras que éste conoce en lengua castellana. Además, los jugadores tienen la posibilidad de consultar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española aquellas palabras que no conocían y compartir sus resultados en las redes sociales. El BCBL ha colaborado en este proyecto con la Universidad belga de Gante, que ya ha desarrollado iniciativas similares en otras lenguas.

Desde su lanzamiento el viernes, la difusión del juego siguió un comportamiento viral hasta sobrepasar el ámbito español para alcanzar a hablantes de español de todo el mundo que han contribuido a expandir aún más la aplicación compartiéndola en Facebook y Twitter (con el hashtag #palabraOno).

Los resultados concernientes al tiempo de reacción para cada palabra (el tiempo comprendido entre la presentación de la cadena de texto en la pantalla y la emisión de una respuesta por parte del usuario) pasan a una gran base de datos en constante crecimiento que en pocos días conseguirá tener una estimación certera del tiempo medio necesario para leer palabras del español.

Esta información aportará a la comunidad científica un material de alto valor para el estudio de los mecanismos psicolingüísticos asociados a la lectura de palabras en español. Según indica el Dr. Manuel Carreiras, director del BCBL y uno de los investigadores principales del proyecto, “una vez se hayan recogido datos de un número representativo de hablantes nativos y no nativos de español de diferentes países del mundo, podremos obtener una idea mucho más completa sobre el modo en el que leemos palabras aisladas, para poder así inferir el modo en el que el cerebro trabaja con el material escrito”.

El Dr. Jon Andoni Duñabeitia, otro de los investigadores principales del proyecto, considera que la aplicación conseguirá lograr “una estimación objetiva del vocabulario de miles de personas de diferentes regiones y con diferentes perfiles lingüísticos”, que permitirá construir  “el primer corpus internacional del sigo XXI sobre la lectura en español”.

Dado el éxito inicial de la iniciativa, el equipo de Carreiras y Duñabeitia ya está colaborando con Euskara Institutua de la Universidad del País Vasco UPV/EHU para trabajar en una nueva versión de esta prueba que permita obtener datos similares sobre los hablantes nativos y no nativos de euskera.

Gracias a las posibilidades de difusión de esta plataforma a través de Internet, los investigadores confían en que pronto se puedan recoger datos de miles de hablantes de euskera, incluyendo personas vascoparlantes residentes en el continente americano.

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