350 escolares vascos han mostrado su capacidad de innovación en la final de la FLL Euskadi 2011

José María Villate, director general de Innobasque, considera “la FLL como un proyecto innovador donde se conecta la investigación con la innovación, la empresa con la educación y que contribuye de manera decisiva a transferir el conocimiento desde los centros tecnológicos y la universidad a la empresa. Es una auténtica escuela de innovación”.

FIRST LEGO LEAGUE (FLL), promovida por Innobasque, es un torneo internacional que fomenta las vocaciones científicas y tecnológicas, así como los valores de la innovación, la creatividad y el trabajo en equipo. Este año el desafío gira en torno a la seguridad alimentaria.

Los 350 jóvenes de entre 9 y 16 años que hoy han participado en la final de la tercera edición de la FIRST Lego League (FLL) Euskadi han sorprendido por su capacidad para ofrecer soluciones innovadoras a problemas reales que afectan a todos. Ha quedado patente que Euskadi cuenta con una excelente cantera de futuros científicos, tecnólogos, investigadores y profesionales que harán que Euskadi compita con garantías en un entorno globalizado y altamente competitivo como el que se avecina.

El reto que la organización lanzaba en todo el mundo este año giraba en torno a la seguridad alimentaria (“food factor”). José María Villate, director general de Innobasque, Agencia Vasca de la Innovación, organizadora de esta competición en Euskadi y que cuenta con el patrocinio de GMV en España, ha destacado que “la FLL es
un proyecto innovador donde se conecta la investigación con la innovación, la empresa con la educación y que contribuye de manera decisiva a transferir el conocimiento desde los centros tecnológicos y universidad a la empresa.”. También ha llamado la atención sobre el hecho de que “la FLL se ha revelado como una herramienta de educación innovadora que fomenta el pensamiento creativo, por lo que es una auténtica escuela de innovación”. Así lo confirma una encuesta realizada por Innobasque, en la que los jóvenes destacan que tras su paso por la FLL ha cambiado su percepción de la ciencia y la tecnología, que ahora ven como una solución a problemas reales. Las familias, por su parte, afirman haber aprendido a través de sus hijos e incluso haber mejorado su formación.

Qué es la FLL

La FLL es un torneo internacional con formato de evento deportivo que fomenta las vocaciones científicas y tecnológicas, los valores de la innovación, la creatividad y el trabajo en equipo. Esta competición tiene 18 torneos repartidos por España, siendo el de Euskadi el que más equipos y jóvenes participantes coordina. De 18 equipos con 170 chavales en 2009, se ha pasado a 34 equipos con 350 participantes en esta edición, desbordando todas las previsiones. La FLL se celebra en 57 países de todo el mundo, participando este año 200.000 escolares agrupados en más de 12.000 equipos. La organización moviliza a nivel internacional una red de 30.000 voluntarios en torno a los 400 torneos que existen.

Hoy en la FLL Euskadi se han clasificado tres equipos que participarán en marzo en la final española que tendrá lugar en Pamplona. Allí se conocerán los nombres de los equipos que en abril viajarán a Estados Unidos para competir en el World Festival, y en junio a Alemania para formar parte del European Open Championship. Euskadi tiene experiencia en este ámbito, ya que todos los años ha habido representación vasca en los torneos internacionales.

La finalidad de este torneo es educar, divertir y, sobre todo, motivar a los chavales. Esto ha quedado patente a lo largo de la jornada, ya que los equipos han estado midiendo sus fuerzas en las mesas donde los robots diseñados y programados por ellos mismos cumplían las misiones encomendadas. Además, han dado ejemplo de cómo trabajar en equipo durante la exposición de sus proyectos científicos y las defensas de los proyectos técnicos. Todo ello frente a un jurado cualificado, valiéndose de todas los instrumentos a su alcance: presentaciones con Power Point, prototipos, técnicas multimedia, audiovisuales, representaciones teatrales, disfraces,…

Dinámica del torneo

La competición plantea cuatro ámbitos de aprendizaje que los equipos tienen que desarrollar. El primero es el proyecto científico, en el que los participantes identifican un problema real relacionado con el tema del desafío y ofrecen una solución innovadora que, además, deben compartir con su comunidad.

En segundo lugar, cada equipo deberá defender ante el jurado su proyecto técnico, en el que recogen y documentan las dificultades con las que se han encontrado en la fase de diseño y programación del robot.

En la competición robótica deben construir un robot a partir del kit “Lego Mindstorm” y programarlo para completar una serie de misiones relacionadas con el desafío. Por último, en el ámbito del trabajo en equipo, los jóvenes explican cómo se han organizado, la asunción de diferentes roles, la relación con sus entrenadores y el modo de búsqueda de soluciones a las dificultades con las que se han encontrado.

Se trata de que los equipos establezcan conexiones entre las misiones del robot, comprendan y desarrollen el cariz científico del reto y ofrezcan soluciones innovadoras a los problemas por ellos planteados.

Colaboran

Innobasque ha contado con el patrocinio de GMV y la implicación de numerosos agentes estratégicos como el Ministerio de Ciencia e Innovación a través de FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología); la Consejería de Educación, Investigación y Universidades del Gobierno Vasco; la Consejería de Industria, Innovación, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco; la Facultad de Farmacia de la UPV/EHU; la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU; Euskaltel; la Fundación Iñaki Goenaga; Ulma Global Packaging, Ausolan y las corporaciones tecnológicas Tecnalia e IK 4.

Este acto, junto a otros 329, forma parte de la Semana Europea de Robótica que se celebra del 28 de noviembre al 4 de diciembre en Europa.