Cuidar la salud del cerebro a partir de los 60 aprendiendo euskera

Más de 120 personas mayores de 60 años participarán en la iniciativa del centro de investigación en neurociencias BCBL y la Mancomunidad de Servicios del Txorierri (Bizkaia)

Los investigadores harán un seguimiento individualizado de los participantes para estudiar cómo el aprendizaje del euskera produce cambios positivos en sus cerebros

Varias investigaciones sugieren que el bilingüismo protege contra  el Alzheimer, y que los beneficios del bilingüismo se extienden a personas que aprenden idiomas de mayores

De izquierda a derecha: Manuel Carreiras, director de BCBL, y Lander Aiarza, presidente de la Mancomunidad de Servicios del Txorierri
De izquierda a derecha: Manuel Carreiras, director de BCBL, y Lander Aiarza, presidente de la Mancomunidad de Servicios del Txorierri

Algunas investigaciones sugieren que hablar más de un idioma protege contra ciertas enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y que, además, ayuda a focalizar la atención e ignorar distracciones, mejorando así algunas capacidades cognitivas. Las personas bilingües muestran estos beneficios incluso aunque hayan aprendido la segunda lengua siendo ya adultos.

Tomando estos hechos como punto de partida, la Mancomunidad de Servicios del Txorierri, que agrupa a los ayuntamientos vizcaínos de Derio, Larrabetzu, Lezama, Loiu, Sondika y Zamudio, y el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL), con sede en San Sebastián, han firmado hoy un convenio para dar comienzo al proyecto GARUNA, un proyecto que aúna objetivos socio-sanitarios, educativos y científicos: enseñar euskera a 120 personas del Txorierri mayores de 60 años que sólo hablan castellano mientras investigadores del BCBL realizan un seguimiento individualizado permanente para poder valorar el estado general y la mejora progresiva de la salud cerebral de los participantes.

De este modo, mientras los participantes aprenden un nuevo idioma de utilidad en su entorno, ayudarán al objetivo científico de comprender mejor cómo el cerebro y las capacidades cognitivas mejoran gracias a ese proceso de aprendizaje. A través de este proyecto, no sólo se aplicarán en la práctica los últimos conocimientos sobre el bilingüismo y sus efectos sobre el cerebro, sino que se obtendrán datos adicionales para que los neurocientíficos puedan profundizar en la relación entre bilingüismo, envejecimiento y enfermedades neurodegenerativas.

El proyecto GARUNA cuenta con la participación de científicos expertos en bilingüismo como Jon Andoni Duñabeitia, investigador principal del proyecto, Manuel Carreiras, director del BCBL, e Itziar Laka, de la Universidad del País Vasco UPV/EHU.

Participación

El proyecto se prolongará inicialmente durante un curso escolar y comenzará en octubre. Para apuntarse sólo hay que dirigirse a la Mancomunidad del Txorierri o a cualquiera de los ayuntamientos de los municipios de la zona. Las clases, se desarrollarán en el Centro de Educación de Personas Adultas de Derio, dependiente del Gobierno Vasco, y serán impartidas por profesionales de la educación con amplia experiencia en población de edades avanzadas basándose en la comunicación y el aprendizaje naturalista. 

El proyecto pretende mejorar las capacidades cognitivas y la salud cerebral a través del aprendizaje del euskera en la edad adulta. Por eso los cursos serán gratuitos y estarán orientados a que los participantes aprendan el idioma de un modo sencillo y ajustado a la edad del grupo del que formen parte.

Además de la oportunidad de aprender euskera, los participantes podrán contribuir al conocimiento científico a través de sencillas pruebas que se realizarán tanto en el Txorierri como en las instalaciones del BCBL. Una vez obtenidos los datos, los investigadores comprobarán los cambios progresivos en el cerebro de las personas monolingües a medida que van adquiriendo un nuevo lenguaje.

Jon Andoni Duñabeitia, investigador principal del proyecto GARUNA, destaca que “la mayoría de los estudios realizados sobre este campo concluyen que las diferencias entre los cerebros bilingües y los monolingües son más palpables en la tercera edad, ya que es durante la edad avanzada cuando las diferencias a nivel cognitivo fruto del manejo prolongado de dos lenguas pueden manifestarse de un modo más intenso”.

Según Lander Aiarza Zallo, presidente  de la Mancomunidad de Servicios del Txorierri, “el proyecto nos ha resultado de especial interés, tanto por su carácter novedoso, como por estar dirigido a la ciudadanía mayor de 60 años, quienes en nuestro caso aglutinan una cuarta parte del total de la población. Se trata de un sector poblacional al que nos gusta cuidar especialmente y que se verá muy beneficiado tras participar en el proyecto. Además de los beneficios en salud neurológica se derivan otros beneficios de la asistencia a los cursos: una vida social más activa, la creación de relaciones sociales y vínculos entre los y las participantes que se extenderán en el tiempo.”

Recientes investigaciones internacionales indican que las personas bilingües manifiestan los primeros síntomas de enfermedades neurodegenerativas (por ejemplo, deterioro cognitivo leve y enfermedad de Alzheimer) significativamente más tarde que las personas monolingües, y que esta diferencia se puede cuantificar en una cifra cercana a los 4-5 años.

Aprender idiomas en la tercera edad

La mayoría de las investigaciones sobre el impacto cerebral del bilingüismo llevadas a cabo en el campo de la neurociencia cognitiva sugieren que las diferencias principales entre el cerebro bilingüe y el monolingüe son consecuencia del intenso esfuerzo atencional que requiere manejar dos lenguas, que finalmente favorece un desarrollo diferente de algunas áreas cerebrales que gestionan la atención.

Por eso, cabe pensar que un programa de aprendizaje de una segunda lengua en la tercera edad tendrá como consecuencia directa tanto una mejora en las capacidades comunicativas de los participantes, como una mejora cognitiva generalizada de estas personas asociada a una serie de cambios cerebrales que les confieran una mayor reserva cognitiva.